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lunes, 11 de julio de 2022

Hora

Terminamos la reunión como a las 18hs.
Surge la invitación a merendar, que no acepto.

"Es la peor hora para ir en bus", dice alguien.
(de Avda. Aviadores del Chaco a Luque).

"Es la hora", es lo único que contesto, mientras
pienso que la hora en que puedes volver junto
a tu familia siempre es la mejor hora para viajar.

miércoles, 28 de octubre de 2020

La espera

Con los días, sucesivamente ha ido durmiendo menos, aunque no lo notan su cuerpo ni su mente. Sola en la casa, la mujer ha caminado en círculos tanto tiempo que la alfombra de la sala se ve como un sendero en medio del pasto. O como una trinchera, considerando que ese andar infinito en ese espacio tan finito es lo que la protege.

 Son las 21:00hs. Acaba de terminar el noticiero central, sin que ella haya escuchado algo, siguiera el pronóstico del tiempo al que suele ser tan adicta Empieza ahora un programa de distracción farandulero que se le hace mudo: ve en la pantalla a algunos comediantes y una modelo que ríen y gesticulan pero no los oye. No lo entiende.

 De pronto algo la saca del magacín: suena el teléfono y lo atiende con prontitud.

 -          Dime algo positivo, hija mía – pide.

 Escucha la respuesta moviendo la cabeza afirmativamente. Se despide con calma. Suspira. Vuelve a la caminata infinita.

 Son las 22:00hs. Sale de su círculo mágico para avanzar por otro sendero que ha ido formando sin querer: el que va a la cocina. Abre la heladera y la luz que se enciende la petrifica. Sus ojos se posan sobre un pollo horneado, perfectamente dorado y casi sin tocar, pero no lo nota. Lo que hizo fue una rutina: no busca nada, no ve nada, solo piensa, piensa más de lo que debería pensar.

 Cierra la puerta inferior y abre la del congelador, de donde toma un hielo. Piensa enfriar para tomar un jugo de pomelos, que en la tarde no tomó porque estaba muy frío, y luego quedó sin guardar. Coloca el hielo en la mesada y toma un cuchillo común. Quiebra el hielo de un golpe, pero en vez de seguir con la preparación da otro golpe, y luego otro y otro. El hielo se dispara destrozado por la mesada y el piso, y solo cuando el cuchillo le salta de las manos se deja caer al piso. Llora, llora desconsoladamente.

 A las 23:00hs piensa en cuánto llanto puede caber en una hora. Ya está calmada. Ha llorado, se ha limpiado y esta vez sí ha tomado el jugo de pomelo, 2 vasos bien fríos. Siempre en su sala, repara en la ventana grande que da a la calle. Siente que su alma fue tomando el ritmo de afuera, cada vez más calma, silenciosa y profunda. Inclusive la llovizna que empieza a caer.

 Decide rezar y opta por un rosario para poder aferrarse a algo material, como solía expresar: para sentir “a alguien” sosteniéndola de la mano. Confunde los misterios del día, lo que es entendible, pues ella misma confunde los días, está sin noción de ellos. El primer misterio lo completó bien, el segundo lo extendió unas aves María y los demás los juntó repitiendo la oración desordenadamente unas 60 veces. Los dedos no avanzaban sobre las cuentas, sino que se apretaban por ellas mientras el pulgar gastaba solamente una durante toda la plegaria.

 Su fe es menor a sus pensamientos, y es que piensa más de lo que debería pensar. Y lo que piensa ya no es ordenado. No da tregua a su mente y sus pensamientos se le presentan como visiones, unos invitándolo a jugar, otros a que se acueste un rato. No acepta ninguna oferta y espanta a quienes lo seducen prendiendo la radio. No escucha qué es lo que suena, pero deja de escucharse así misma por un rato y eso le gusta.

 Sabe que debe dormir, pero su cama es otra descuidada pretendiente. Algo teme, especialmente ese día. Se aprieta el pecho y suspira.

 Entonces, cerca ya de la media noche, la calma de esa noche de barrio tranquilo se quebranta con una serie de ladridos. Es miércoles o jueves, no suelen haber borrachos esos días. No los hay. Tampoco tienen ni aparecen en escena amigos de lo ajeno. Es raro, pero los perros no se detienen y los ladridos se hacen chillidos. Entiende que es un anuncio funesto y se santigua con el rosario aún liado en los dedos.

 El teléfono de la casa suena de nuevo, puntual a las 00:00hs, o quizás 1 minuto después. Un corazón contento pero con la voz llorosa la llama desde el hospital para contarle que su nieta ha salido de terapia intensiva, finalmente. Serán noticia por haber vencido al coronavirus. Nadie contesta y la joven piensa en que su madre se habrá quedado dormida y está descansando un rato, por fin, después de tan trágica semana. No insiste para no demorarse y volver junto a su hija.

  

El reloj avanza con su ritmo de carreta antigua, lo que no le impide marcar que son las tres de la madrugada. Afuera los perros siguen llorando. Adentro ya nadie esperará a las chicas cuando vuelvan del hospital.


lunes, 28 de agosto de 2017

Santa Rita

En algún momento se pusieron al lado,
ambas Santa Ritas crecieron juntas,
y florecieron,
y como has dicho,
la combinación de sus flores
hizo un matizado hermoso de dos colores,
singular,
bello,
al igual que nosotros lo hicimos.


domingo, 4 de junio de 2017

Recuerdo de junio del 97

Hace poco mamá nos visitó para almorzar, y de salida me dijo "traje algo para vos", y me pasó un papel doblado. No me animé a mirarlo enseguida, pero apenas nos despedimos miré qué era ese papel.

Era la carta que acompañaba a mi regalo para papá, por el día del padre, de hace ya 20 años. Papá la tenía guardada, y mamá la encontró en el lento de proceso de limpieza y ordenamiento que hace de su pieza.

Papá nos enseñó que la vida está hecha de detalles, como escribir una carta, o como guardarla, pese al divague de su contenido, o de la debilidades de redacción a la cual ahora puedo hacer algunas sugerencias.

Será el segundo día del padre separados, pero sé que el está cerca... como siempre estuvo, más cerca de lo que pienso.




jueves, 6 de abril de 2017

Alegría

Ella vino

como el viento
que barre la tierra,

como la lluvia
que la moja

y hasta como un
brote de la misma,

una hoja, una flor,
pequeña pero fuerte...

Ella vino,
y la alegría se puso al cuadrado.

martes, 3 de enero de 2017

Crecimiento y espera

Supimos que bebe’i,
a las cuatro semanas,
tenía el tamaño de una semillita de amapola.
A las 5 semanas era como una pequeña semillita de sésamo,
a las 6 como una lenteja
a las 7 como un garbanzo
a las 8 como un frijol mágico
a las 9 como una uva y
a las 10 semanas como una aceituna…

El crecimiento continuó,
sin pausas pero sin prisas,
bendecido con el beso de la madre naturaleza.
Y a las 11 semanas el tamaño de bebe’i  era como el de un higo,
a las 12 como el de un limón verde
a las 13 como una vaina de arvejas
a las 14 como un limón, pero amarillo,
a las 15 como una manzana y
a las 16 semanas como un aguacate…

Y el crecimiento continuó…
Y con ella las comparaciones
para darnos una idea de cómo crecía en su mundo
y que entendamos su cada vez mayor falta de espacio adentro.
Su tamaño fue en aumento,
semana a semana de nuevo:
como  locote, tomate grande, banana,
zanahoria, pepino, mango rosa, berenjena,
piña y ahora meloncito de verano paraguayo…

Recitarán en vano otras teorías:
Es por esas comparaciones,
y por la ansiedad que genera la espera,
que  nos queremos “comer”  a los bebés.

Emma, prepárate para la intensidad de tu mami.

lunes, 8 de agosto de 2016

Memoria

Mamá tiene una memoria increíble,
que seguro heredó de abuela, quien es
coherente hasta ahora en sus historias.

Papá siempre se la alababa
y nos decía que quería sólo un poco
de la memoria de ella (y que volaría)...


Papá viene a mi mente como recuerdo,
y en algunos (muchos) momentos
me hace un nudo en la garganta,

entonces pienso en mamá, en el
drama que será tener su memoria
después de tanto amor e historia...


Mamá es increíble,
como su memoria.
Es realmente única.

viernes, 1 de julio de 2016

Elección

Sabía que la convivencia
no sería fácil para nada,
que el arte de la magia
requería paciencia para dominarse,
que no siempre sería tu risa
de olas y costas marinas
y que por momentos
desatarías tormentas en las mías

Sabía que dejar de ser solo uno
para ser uno en compañía
sería un salto de alto riesgo
con un red de resguardo muy pequeña,
que merecer alegrías
dependería del esfuerzo
pero que la luz de tus ojos
bien valdría hacer el salto...

Sabía muchas cosas,
pero muchas menos de las que no sabía,
muchas menos de las que sigo sin saber
y que cada día me esmero en aprender,
y aún así te escogí,
elegí estar contigo,
cuidarnos en esta nube llamada familia,
y a tu mamá, como mi compañera.

jueves, 23 de junio de 2016

Poema de fin de otoño

Por momentos busca uno sentir
el viento suave del cielo,
cielo pequeño y de magia

refrescarse con su abrazo suave
que disipa lo malo y
renueva las ganas de seguir.

Ese viento llega cuando quiere,
no siempre al buscarlo,
sino cuando es su tiempo.

Ese viento llega y soprende hoy,
encuentra a su par
y hacen un remolino

juegan a la ronda de otoño
y nos tienen como hojas,
felices, por el aire...


17 de junio

viernes, 8 de abril de 2016

Pire pora

Cuando está pire vai
parece que nada sirve,
no hay forma de enfrentarla,
ni la música funciona.

Pero cuando está pire pora
alegra a todos con los giros de su baile,
y aunque no la haya,
se escucha una música como de agua,
como una cascada lejana y refrescante.

Y da gusto,
porque cuando está pire pora,
también su mamá lo está.
Mba'eichaitepa hikuái ipora!

Chatitas de punta













Me gustas cuando
quedas hipnotizada por su baile,
porque te brillan los ojos y
tu sonrisa ilumina más que siempre.

Me gusta cuando
ella se te muestra agradecida
probándose esas chatitas nuevas
con las que camina y salta más.

Chatitas de punta
que con cada punta y flex
te hacen suspirar
por lo grande que la muestran.

Me gustas cuando
eso te desespera,
te hace flaquear las piernas
y debo fortalecer mi abrazo.

Cuando ella crece y tu flaqueas,
cuando me sostienes porque yo flaqueo,
en cada momento de esta aventura,
me gustas siempre.

jueves, 28 de enero de 2016

Siembra

"Exo-botánica", del japonés Azuma Makoto

ella ilumina por aquella otra
pequeña
la ilumina

la mira
le canta y
le llora
y así ilumina como sol
le da viento
y la riega

y luego sale e ilumina
y danza
mientras siembra

a veces nos encontramos
y le doy mis semillas
confiado en su buena mano
en su buena magia

a veces no prenden
las semillas se hacen
o canto
o lamento

y a veces prenden
brotan flores
y a veces estrellas
entonces me encarga regarlas
cuidarlas de las fieras
no ser de las fieras

hacemos buen equipo
pienso
mientras surco el cielo
preparando el terreno
y la miro de reojo

ella solo me sonríe
y yo me sonrojo

a veces nos encontramos
y a veces nos despedimos
y si lloro
aunque sea un poco
parte de ella se queda
en cada lágrima
y me basta
pues ilumina como sol

y la vida sigue

lunes, 7 de abril de 2014

Ser



Soy un ser de agua y del agua,
mi vida es flotar en este infinito,
hacerme fuerte de mi madre
mientras espero que el cielo se abra,
y como el tiempo, fluya el agua.

Soy un cavernícola y gran artista,
con tintes naturales hago pinturas,
y aunque no hablo me comunico
mi cuerpo da su mensaje vibrando,
mi mensaje lo dejo en las paredes.

Soy distinto y soy también como tu,
una creación nueva pero de serie.
Solo mis ojos, que no ven,
se hacen característica propia en mi
cuando me acercan a lo esencial.

Soy como un antiguo cofre de oro
y también como una bolsa de basura,
tu futuro guardaespaldas
y potencial chacal asesino;
Cuando me veas no podrás escapar.

Pues soy posesivo y lo seré aún más;
quiero mucho y lo quiero pronto,
quiero mucho y como yo lo quiero.
Mírame como a un tequila puro,
déjame o tómame pero de un trago.

Siento tantas cosas por ti
que a veces me confundo,
tengo tantas ganas de verte
como tantas ganas de correr,
que por eso aún no salgo.

Pero saldré.
Solo para mostrarte que existo,
que aunque no sea nada puedo serlo todo.
Solo necesito que muevas tus pestañas.
y me dejes ser.

lunes, 6 de mayo de 2013

Tiempo (2012)

medianoche,
me salgo de los cuentos
de los otros mundos
y mis pies buscan el suelo
buscan sus zapatillas
que las protegen del contacto con la realidad

medianoche y cinco,
mi piel siente el aire que es
más caliente que en los sueños
mis manos buscan una fuente
y tras unas tres o cuatro vueltas
el mar no lo evita y se cuela dentro mío

medianoche y diez,
avanzo en penumbras sin tropezar
pues conozco ya la oscuridad de mi espacio
mi cuerpo busca un abdomen, una espalda
encuentra un sol que deslumbra e hipnotiza
y el tiempo se detiene para que todo empiece en ella