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viernes, 11 de noviembre de 2022

Por el cumple de mi artista favorita

Es muy fácil juzgar, comparar y hacer de menos. Y tan poco cotizado alentar, dejar ser la individualidad. Hasta a quien no conocemos minimizamos, escudándonos en el amor, diciendo,  por ejemplo, que nadie será nunca tan esto o tan lo otro como a quien amamos. Sea quien sea.

A veces nuestra malicia nos alienta abiertamente, a veces no lo notamos y a veces simplemente caemos en eso, porque somos humanos y erramos. Me pasa al pensar en mi compañera. Y el problema no es que la ensalce, sino que minimice a otras personas.

En Desiderata dice que siempre habrá personas mejores y personas peores que uno, pero no para atacar a nadie, sino para ubicarnos en el mundo. Ubicarnos. Saber que hay un otro ante nosotros.

Creía que nadie era tan sacrificada como Kary,
tan cumplida con los compromisos y fiel a los ideales de lo que hace, como ella.
Tan amable y solidaria con sus semejantes,
tan única con esa capacidad de escuchar
y de tener palabras adecuadas para recordarle a la gente lo que vale y que sí se puede.

Y aunque no creí escuchármelo, hay alguien mejor que Kary,
tan cumplida con los compromisos como ella, y a su propio ritmo.
Tan fiel a los ideales de lo que hace, aún por sobre ella.
Tan amable y solidaria con sus semejantes que los ilumina,
tan con la capacidad de escuchar, sensatamente,
y luego triturar los males con una sonrisa que trae primaveras.
Es lo que varios nos dicen y es lo que veo en ella.
Tan de palabras adecuadas, para la risa, para el aliento o el cuestionamiento (afilada, brujita).
Tan perfecta, tan angelical y delicada. Con tanto encanto como fortaleza.

Hoy... soy yo quien quiere hoy recordarle lo que vale y que lo quiera sí se puede (y no hablo de lo que consigue con sus caritas y pucheros). Que lo quiera lo conseguirá, y estaremos ahí cerquita.
Hay alguien mejor que Kary, porque lo que ella hace, la otra lo hace también bailando.
Feliz cumpleaños, Ailen.

31 10 2022

miércoles, 26 de octubre de 2022

Intenso

¿Y qué puedo decirte, antes de derretirnos bajo el sol,
antes de que llegue la tormenta este fin de octubre?
Siempre seremos intensos 
para quienes no explotan de amor.

martes, 9 de agosto de 2022

Música

Suele decirse que, cuando estamos enamorados, parece que todas las canciones se hicieron para nosotros.

No suele decirse tanto, pero pasa igual para los momentos en baja, todas las canciones suman a ese sentimiento. Una música de Vanessa Martin me lo recuerda, de alguna vez.

Y sí, atraemos lo que sentimos, sea amor o sea dolor.

Elijamos bien qué sentir... elijamos bien la música de nuestro viaje.

martes, 2 de agosto de 2022

Poemas

Un deseo es tu mirada,
    en donde se reflejan galaxias por descubrir,
otro es tu respiración.
    aliento de vida que poliniza por donde pasas,
y otro más el color de tu voz,
    arcoíris fosforescente que alumbra aún en las noches.

Un poema es tu cuello,
    tobogán para mi boca que vuelva a su infancia,
otro es tu pelo,
    río caudaloso donde me ahogaría sucesivas veces,
y uno último es tu risa,
    risa cual la del principito que pinta felices a las estrella.

Tienes aquí 6 poemas
    y contigo otros tantos,
        pues tu, tu toda eres poesía.

viernes, 29 de julio de 2022

Matemáticas

I
Ella es sabia, pues
hace recuerdos,
que es lo que queda:
la inmortalidad.

II
Cuando hace el amor,
hace que lluevan flores,
más allá de cara, ella es
la memoria, el infinito.

Y aquí las matemáticas:

I+II=III
Ella es sabia, pues cuando hace el amor,
hace que lluevan flores, hace recuerdos, 
que es lo que queda. Más allá de cara,
ella es la inmortalidad, la memoria, el infinito...

miércoles, 20 de julio de 2022

Amor-Odio

La única relación amor-odio que acepto es con el mate, amo la yerba, odio que me dé hipo.
Por que si me preguntan, las relaciones con amor deben ser amor-amor, como con el tereré.
Solo eso. Saludos.

miércoles, 4 de mayo de 2022

Karyna, para mí

Es el pan caliente en la mesa,
es la paz verdadera en el alma,
es el refugio en la lluvia,
es el fuego contra el duro frío,
es el famoso 
"es todo lo que está bien"

Es el sol en las mañanas frescas,
es el sol de los ocasos anaranjados,
es como la yerba en la guampa
y también como el hielo en la jarra.
Así es ella,
por quien aún creo en milagros.

martes, 30 de noviembre de 2021

Boceto de un sueño

Rara vez recuerdo mis sueños,
y entonces no puedo contarlos,
tampoco puedo dibujarlos.

Pero un pálpito, una emoción,
me dice que un sueño puede
ser así, un sueño lindo:



jueves, 11 de noviembre de 2021

Bolsillo

Una vez me insinuó que,
de tanto decirle lo hermosa que la veía,
se le hacía que le estaba mintiendo.
Nunca le mentí, pero ahora se lo digo menos,
solo suspiro al verla, hermosa como es.

No se lo digo, hablando al menos,
le sonrío, la agradezco al cielo y la disfruto.
A veces escribo unas líneas y ella lo sabe.

No se lo digo, pero
ella es un pedazo de turrón en mi bolsillo de niño:
que sin ver, sé que está ahí y lo disfruto en silencio.

jueves, 16 de septiembre de 2021

Orquídeas y libros

Así nomás pasa que, un día que parecía gris, en la calle encontramos un lugar que nos emociona y cedemos al placer.

Ella, corazón de abeja, queda embelesada con lo de adelante. Yo, sangre de tinta, voy por lo de atrás.

Calle Palma, Asunción

viernes, 9 de julio de 2021

Revelación

Aquel enero fuimos al río.
Llegamos a la orilla, la recorrimos completa
dejando nuestras huellas en la arena,
y después un corazón con nuestras iniciales.

Nos besábamos cada diez pasos,
pisábamos y respirábamos sincronizados.
La imaginé saliendo del agua como
una nereida, sensual, con su vestido mojado.

Mientras avanzábamos,
las olas, fuertes por su constancia,
bellas por comedidas: nos besaban los pies.
Hacían las mismas cosquillas que el amor.

Entonces,
se sentó en la arena con los pies en el agua
haciendo un puente entre esos dos mundos.
Cerró los ojos y suspiró.

Vi el río y la vi a ella...
Entendí de pronto cómo quería ser amada,
qué clase de amor buscaba...
Que no era de aire, que no era de fuego.

Ni constante, ni comedido,
me despedí en silencio de ella.
Me fui antes de que abriera los ojos,
mientras disfrutaba del amor del río.

miércoles, 28 de octubre de 2020

La espera

Con los días, sucesivamente ha ido durmiendo menos, aunque no lo notan su cuerpo ni su mente. Sola en la casa, la mujer ha caminado en círculos tanto tiempo que la alfombra de la sala se ve como un sendero en medio del pasto. O como una trinchera, considerando que ese andar infinito en ese espacio tan finito es lo que la protege.

 Son las 21:00hs. Acaba de terminar el noticiero central, sin que ella haya escuchado algo, siguiera el pronóstico del tiempo al que suele ser tan adicta Empieza ahora un programa de distracción farandulero que se le hace mudo: ve en la pantalla a algunos comediantes y una modelo que ríen y gesticulan pero no los oye. No lo entiende.

 De pronto algo la saca del magacín: suena el teléfono y lo atiende con prontitud.

 -          Dime algo positivo, hija mía – pide.

 Escucha la respuesta moviendo la cabeza afirmativamente. Se despide con calma. Suspira. Vuelve a la caminata infinita.

 Son las 22:00hs. Sale de su círculo mágico para avanzar por otro sendero que ha ido formando sin querer: el que va a la cocina. Abre la heladera y la luz que se enciende la petrifica. Sus ojos se posan sobre un pollo horneado, perfectamente dorado y casi sin tocar, pero no lo nota. Lo que hizo fue una rutina: no busca nada, no ve nada, solo piensa, piensa más de lo que debería pensar.

 Cierra la puerta inferior y abre la del congelador, de donde toma un hielo. Piensa enfriar para tomar un jugo de pomelos, que en la tarde no tomó porque estaba muy frío, y luego quedó sin guardar. Coloca el hielo en la mesada y toma un cuchillo común. Quiebra el hielo de un golpe, pero en vez de seguir con la preparación da otro golpe, y luego otro y otro. El hielo se dispara destrozado por la mesada y el piso, y solo cuando el cuchillo le salta de las manos se deja caer al piso. Llora, llora desconsoladamente.

 A las 23:00hs piensa en cuánto llanto puede caber en una hora. Ya está calmada. Ha llorado, se ha limpiado y esta vez sí ha tomado el jugo de pomelo, 2 vasos bien fríos. Siempre en su sala, repara en la ventana grande que da a la calle. Siente que su alma fue tomando el ritmo de afuera, cada vez más calma, silenciosa y profunda. Inclusive la llovizna que empieza a caer.

 Decide rezar y opta por un rosario para poder aferrarse a algo material, como solía expresar: para sentir “a alguien” sosteniéndola de la mano. Confunde los misterios del día, lo que es entendible, pues ella misma confunde los días, está sin noción de ellos. El primer misterio lo completó bien, el segundo lo extendió unas aves María y los demás los juntó repitiendo la oración desordenadamente unas 60 veces. Los dedos no avanzaban sobre las cuentas, sino que se apretaban por ellas mientras el pulgar gastaba solamente una durante toda la plegaria.

 Su fe es menor a sus pensamientos, y es que piensa más de lo que debería pensar. Y lo que piensa ya no es ordenado. No da tregua a su mente y sus pensamientos se le presentan como visiones, unos invitándolo a jugar, otros a que se acueste un rato. No acepta ninguna oferta y espanta a quienes lo seducen prendiendo la radio. No escucha qué es lo que suena, pero deja de escucharse así misma por un rato y eso le gusta.

 Sabe que debe dormir, pero su cama es otra descuidada pretendiente. Algo teme, especialmente ese día. Se aprieta el pecho y suspira.

 Entonces, cerca ya de la media noche, la calma de esa noche de barrio tranquilo se quebranta con una serie de ladridos. Es miércoles o jueves, no suelen haber borrachos esos días. No los hay. Tampoco tienen ni aparecen en escena amigos de lo ajeno. Es raro, pero los perros no se detienen y los ladridos se hacen chillidos. Entiende que es un anuncio funesto y se santigua con el rosario aún liado en los dedos.

 El teléfono de la casa suena de nuevo, puntual a las 00:00hs, o quizás 1 minuto después. Un corazón contento pero con la voz llorosa la llama desde el hospital para contarle que su nieta ha salido de terapia intensiva, finalmente. Serán noticia por haber vencido al coronavirus. Nadie contesta y la joven piensa en que su madre se habrá quedado dormida y está descansando un rato, por fin, después de tan trágica semana. No insiste para no demorarse y volver junto a su hija.

  

El reloj avanza con su ritmo de carreta antigua, lo que no le impide marcar que son las tres de la madrugada. Afuera los perros siguen llorando. Adentro ya nadie esperará a las chicas cuando vuelvan del hospital.


jueves, 8 de octubre de 2020

Escondite

 Escondite,

trinchera,

no sé qué es,

pero me deja ser esta duda

-y así dejar de serla-

para luego mostrarme mejor

siendo más,

trinchera,

y escondite.


Refugio.

jueves, 2 de julio de 2020

Temblor

Le temblaron las piernas al pensar en la crisis adolescente.
Realmente la había tenido?

Y ella? Perfecta como era, la solución de las crisis misma,
si ella aún no la había tenido?

Se repitió -sin convencerse- que las crisis las hace cada uno,
y el temblor era solo de frío.

jueves, 11 de junio de 2020

Lugar

En la mirada que te reinicie,
en la que veas el universo,
en la mirada que sea una caja de Pandora
guardando en ella la esperanza,
en esa mirada... ese es lugar

jueves, 27 de septiembre de 2018

Fuerzas

La fe que aún tengo
se enfoca en que la fuerza que destruye
sea vencida por la fuerza que construye:

Crueles, las bombas atómicas
hicieron dos nubes de hongos
y destruyeron todo a su paso.

Mis niñas, atómicas también,
hicieron dos muecas y así
reconstruyeron todo a su paso.

Ailén, Emma,
ellas son el fuego de mi fe, sus nombres
ya son un poema para mi alma lectora.

viernes, 31 de agosto de 2018

Preparación

Me preparé desde antes,
junté mis ganas de ella y
pensé bien en la presentación,
sentí su aroma en la distancia.

Me preparé desde antes,
el lugar y yo bien limpios,
un lecho aromatizado donde
posar la carne, bien dorada.

Me preparé desde antes,
pero al verla, confieso, no
pude, simplemente me quedé
viéndola como si fuera magia

martes, 24 de abril de 2018

Microcuentos

III

La pasión los tentó. Jóvenes, aceptaron. Él, universitario. Ella, campesina. Decidieron  convivir.

Pero con el tiempo se dieron cuenta de que el día a día es otra cosa. Discutían. La culpó de no avanzar.

Tardó en entender que las ruedas de una carreta giran mejor que las ideas cuadradas.

IV

El tereré se extendió mucho, y la ronda se fue achicando, hasta que sólo quedaron en ella dos personas.

El notó que le miraba la mano en cada cebada, entonces le dijo "sé lo que quieres". Ella se sonrojó, y sintió algo como un orgasmo al verlo renovar la yerba.

martes, 27 de marzo de 2018

Amor duradero

Y así,
en un libro antiguo,
adquirido de paso en una calle de la capital,
encontrás de pronto un amor que perdura
más que la propia tinta en el papel.

Y así,
claro, pensás en ella,
en quien de hecho siempre pensás y sonreís,
pensando en que vas por buen camino,
trabajando para que el amor les dure.


miércoles, 7 de marzo de 2018

Encomienda

Viaje de trabajo, esta vez es ella
una semana por el norte.

Aunque anoche desempolvamos
el recurso de hablar horas,
me faltan sus ojos y respirarnos
muy, muy profundamente.

Mi gran hermano me bromeó que
le envié una encomienda.

Cuando pregunté a qué se refería
-novedosamente poético-
"los pedazos de tu corazón roto"
respondió y empezó a reír.

Qué payaso este Martín, pensé.
(Las empresas no aceptaron)